Poco se ha documentado a lo largo de nuestra historia patria acerca de este “amigo y compañero “, pieza táctica como en el juego de ajedrez. Para ser mas preciso, hasta donde mi poco conocimiento me permite, fue el General J.A. Páez en su autobiografía quien relata la braveza de este noble animal en todas sus batallas y acciones durante la guerra independentista. Posterior a él, es decir, más de 100 años después, hay trabajos de investigación y/o tesis para optar al grado de Doctor en Ciencias Veterinarias realizadas por los bachilleres Raúl de Armas y Eduardo Larrazábal Eduardo, en relación a nuestro Criollo.
Hace aproximadamente cinco años en una conversación me preguntaron si estaba en la disposición de apoyar un proyecto búsqueda de Caballos Criollos. Fue la mecha que encendió la pasión y revivió mis recuerdos de niño por nuestro caballo criollo; donde aprendimos a montar, caernos, arrear ganado y todo lo relacionado con el trabajo de llano durante el tiempo de vacaciones que estuviéramos en el hato.
En ese recorrer buscando información, contactando personas que pudieran tener mayor información y experiencia respecto al tema, gracias a mi amigo Luis Eduardo Palacios, logre conocer a dos de las personas que mas se han dedicado al rescate, selección y preservación de nuestro Caballo Criollo Venezolano; ellos son José Luis Canelón Pérez y Héctor Jurado Capecchi, hoy en día grandes amigos.
Resulta que a pesar del descuido, falta de información, novelería o como se quiera llamar; hemos dejado en el abandono a nuestro noble Criollo desde hace mucho tiempo. Sin embargo el sigue aquí con nosotros desde hace mas de 500 años, brindándonos siempre lo mejor, además de estar en peligro de perderlo para siempre.
Es por esta razón, además de lo antes mencionado, que concertamos entre varias personas de diferentes regiones del país que tuvieran nuestra misma inquietud respecto a rescatar, preservar y fomentar los pocos reductos de este aliado incondicional.
A tal efecto, el día 11 de Abril de 2015 tuvo a lugar una reunión la cual resultó como Asamblea para constituir formalmente la Asociación de Criadores de Caballos Criollos Venezolanos, ente que regirá formalmente todo lo relacionado con Nuestra Raza; cría, fomento, registros genealógico, evaluación de ejemplares, realización de eventos, etc. Principalmente para salvarlo de su extinción y luego para darle el merito que se merece no solo por nuestra libertad sino también que sin él nuestra ganadería estaría casi extinta peor aun de lo que ya se encuentra .
Es poco o nada lo que nuestras generaciones han visto sobre la gran obra épica y libertadora que se llevó a cabo por nuestros próceres en cuanto a cine se refiere. Cada vez que en lo personal veo alguna película o documental sobre nuestra historia patria, quedo con ganas de más, hambre de saber y ver plasmada en una pantalla los detalles de nuestra gesta y vida de nuestros héroes.
Hace muchos años tuve la oportunidad de ver en el cine una película titulada Corazón Valiente, la cual daba cuenta de la historia y vida de William Wallace, referida al proceso libertario de su tierra natal y me dije: ¿cómo es posible que todo ese relato fílmico fuese tan ejemplificante y aquí en Venezuela no se hubiese hecho nada, a sabiendas de que lo de Wallace fue apenas el sucio de una uña en comparación a lo que ocurrió en nuestra América colonial?.
Por fin y al cabo de algunos años hemos podido ver los venezolanos algunos filmes en donde se refleja algo de nuestra magnifica historia, esto sin olvidar que todos o casi todos, se dejen colorear por algunos tintes políticos.
En reiteradas oportunidades se ve como nos olvidamos del cumplidor de voluntades, que no es otro que el PATRIOTA OLVIDADO, nuestro caballo criollo venezolano, el cual después de 300 años de su regreso a América a través de los conquistadores españoles, sirvió como paladín de la libertad de 5 naciones y todavía hoy después de 500 años de historia es el gran ignorado e incluso el gran desconocido. Tanto así que si algo se hizo en nuestras Américas fue gracias al caballo criollo. No deja de sorprenderme cuando en esta más reciente súper producción EL LIBERTADOR, se ve que sigue sin tomarse en cuenta.
La crítica que hago a continuación a pesar de ser constructiva, no deja de ser antipática como toda crítica, pero si nosotros los venezolanos no hacemos conocer lo nuestro, entonces ¿quién?
En este filme abundan los buenos detalles, por ejemplo, los caballos que aparecen en la producción en efecto son españoles o en su defecto europeos, las monturas son europeas típicas españolas y/o portuguesas. Los frenos o embocaduras también son españoles pero… que pesar que sigamos creyendo que nuestro caballo desciende del PRE (pura raza español) o lo que se conocía antiguamente como el caballo andaluz.
Nuestro CCV (caballo criollo venezolano) es el caballo purificado y seleccionado por la naturaleza hostil del trópico venezolano y hasta ahora el único que soporta y soportó hasta el paso de Los Andes.
El desconocimiento es el pariente más cercano de la ignorancia y lo que no se conoce no es posible quererlo. La invitación es a que conozcamos nuestro verdadero caballo criollo y le devolvamos el puesto relevante que se ganó en la historia y que hoy es desconocido.
En mi concepto nuestro verdadero caballo criollo debe coprotagonizar los próximos trabajos fílmicos y que además aparezca como lo que es, el cumplidor de voluntades para que por fin deje de ser el PATRIOTA OLVIDADO.
Hay una nueva manera de hacer medicina veterinaria. Es la vía para hacer la práctica clínica como una experiencia más humana. Hoy estamos ante una moderna visión de sanación en las mascotas dándole un abordaje integral a la relación de interconexión humano-animal, en un proceso de desmitificación de la enfermedad.
En el presente el gran apoyo es la sintergética conceptuada como una concepción de vida y un enfoque de sistemas médicos complementarios que promueve la integración entre diversas medicinas energéticas o vibracionales, las prácticas médicas tradicionales y la medicina moderna rescatando lo mejor de cada campo terapéutico. “La medicina no necesita más tecnologías sino más humanidad y la idea de los profesionales de la medicina, bien sea veterinaria o humana, es hacer complementos porque una sola medicina como la alopática, que es muy buena, tiene grandes limitaciones”, señala el médico veterinario, Héctor Jurado, quien es el criador del caballo patriota. Igual sucede con la cirugía, homeopatía, acupuntura y otras más. La idea no es hacer una simple mezcla con ellas, sino utilizar lo mejor de cada una para aplicarlo al paciente humano y al animal porque sin el humano sano no hay salud animal. Cuando el humano está bien, su mascota está mejor.
El cambio ha sido para establecer un puente conductor entre todas las medicinas a fin de procurar el bienestar humano y el de sus compañeros ancestrales, los animales. Es aplicar la ciencia con conciencia. No se trata de creer que siempre que el individuo se siente mal transmitirá una enfermedad a su mascota, pero si ocurre que cuando el individuo está mal su mascota, por vía directa, también se siente mal. Inclusive, la mascota trata de alegrarle la vida, pero llega el momento en que si el humano, reiteradamente, se siente deprimido -por mencionar alguna emoción- la mascota sin su dueño quererlo, e inconscientemente, comienza a padecer problemas, esencialmente, de índole respiratorio como pueden ser pulmonares bronquiales, neumónicos, pues en psicosomática los pulmones son el órgano blanco de la tristeza, depresión y melancolía.
Tampoco significa que si la mascota llegara a presentar problemas respiratorios es porque su dueño está deprimido. “Estamos hablando de enfermedades reiterativas como hoy una bronquitis, luego una traqueobronquitis, posteriormente una neumonía. Por ello, hay que examinar no sólo a la mascota sino a su dueño, al ser humano”, asevera Jurado.
NUESTROS ÓRGANOS EXTERNOS
La idea es hacer sanación en las mascotas, que son como nuestros órganos externos, de allí que si la mascota se enferma reiteradamente hay que revisar también al dueño porque en esas enfermedades recidivantes están las fuentes de todas las energías y emociones. Si trabajamos únicamente con las mascotas posiblemente llegaremos a curarlas, pero curar es muy bueno para quien le gusta lo malo. Idóneo es sanar para arrancar de raíz esa enfermedad. “Si el dueño no es tratado, siendo la fuente emanadora de esas energías, conjuntamente con su mascota, no lograrán la sanación por partida doble y ese es el milagro de la sintergética”, afirma Jurado.
Es posible citar infinidad de casos porque es medicina de evidencias, como por ejemplo, el caso del gato con lesiones de piel porque su dueña tenía un sentimiento de rabia con lo que sucedía a su alrededor y al ser tratados la situación patológica comenzó a ceder definitivamente. Cuando el humano entiende este tipo de medicina no amerita indicársele tratamiento a su mascota, pero la mayoría de las personas necesitan un cierto apoyo psicológico que consiste en darle algún tratamiento a la mascota. En la mayoría de los casos lo único que hace falta es concentrarse en el ser humano.
VIVIR EL PRESENTE
La mejor prevención de enfermedades es vivir el presente en vez de pensar en los motivos de angustia que pudieran acorralarnos. Debemos sentir y no evadir. Cuando nos atrevemos a sentir angustia en cuál parte del cuerpo está alojada, esa emoción comienza a ser digerida tomando lo mejor de ella, expulsando lo que no sirve, similar a la digestión de cualquier comida.
Le tememos al sufrimiento y no nos atrevemos a sentir emociones negativas. Una depresión ahogada, no evadida, en vez de ser vivida durante una semana o 15 días puede durar desde 6 meses hasta un año porque no aprendemos a sentirla. “Acudimos a la medicina alopática al consultar al psiquiatra quien indicará antidepresivos y ansiolíticos que no resuelven el problema aunque si ayudan a solucionar muchos casos, pero el verdadero tratamiento está en atacar las verdaderas causas, reconocer que estamos tristes o deprimidos, conocer los motivos exógenos o endógenos, darnos la licencia de sentir tristeza o depresión. Por ejemplo, le pediré a quienes me rodean que no me molesten en esta primera hora porque voy a sentir lo que quiera sentir. Si hay que llorar, patalear o no hacer nada, pues se hace en esa habitación. Es importante sentir para que la noción de esa emocionalidad sea recibida, digerida y canalizada. Así nuestras mascotas y nosotros estaremos mucho mejor.
La ventaja ante la indicación de medicamentos a las mascotas es que al tomarle los pulsos es posible “preguntarles” cuál de ellos pueden hacerles falta, cuáles son los que se consiguen, los que requieren. Tomar los pulsos es una técnica científica que orienta hacia la precisión en cada paciente.
Existe un mundo mejor apoyado en la sintergética, no sólo en este presente tan caótico sino que será la medicina del futuro porque es integradora. Quien hace medicina alopática no tiene razón para renunciar a ella, como tampoco quienes ejercen la homeopática o hacen cirugía. No hay que renunciar a nada porque con la sintergética todo es integrador, nada excluyente, todo incluyente. Hay cosas que no se deben hacer, por lo cual existen reglas mínimas en comparación con el campo de acción que se abre terapéuticamente referido no sólo al bienestar del paciente humano sino de sus animales, que son los ángeles que Dios no dio para ser más felices todavía.
Un día cualquiera invite a mi amigo y buen caballista Jesús Dona a que conociera el proyecto “Rescate del Patriota Olvidado, el caballo criollo venezolano”, y estuvimos compartiendo opiniones e ideas sobre los caballos. Y aunque él es aficionado a los caballos árabes, no dejo de reconocer la rusticidad, frugalidad y bondades de los caballos criollos venezolanos. En esa visita el me propuso hacer una cabalgata por la zona, cosa que me agrado ya que por fin dentro del proyecto tengo uno que otro caballo domado. Y su idea era que saliéramos a cabalgar, el en su yegua árabe “Sinaí” y yo en mi criollo “Palo de Agua” , en un recorrido considerable ya que este buen amigo practica la disciplina del endurance, en la cual ha competido varias veces.
Ante esta invitación a cabalgar juntos no puedo negar que me emocione porque era una oportunidad para probar la guapeza de los criollos. Y fue entonces cuando Jesús me conmino a que entrenara al caballo, con el fin de crear condición física y así pudiera aguantar el rigor y la distancia de esta cabalgata, a lo cual me negué, alegando que en estos momentos me falta tiempo, cosa que es absolutamente cierta. Además pensé, y si yo fuese un soldado de Bolívar o Páez y me diesen la orden de partir a cualquier ciudad o lugar de Venezuela, que le hubiese respondido. Igualmente hubiera tenido que cumplir la orden, y en que caballo hubiera tenido que ir? Pues en un criollo.
El recorrido lo hicimos por el estado Miranda, específicamente hasta Macanilla, esto incluyo cerca de 10 km de asfalto, dos pasos de rio y luego la subida hacia Macanilla, la cual es una carretera de piedra y tierra. En la ida fuimos al paso y al trote ya que son pendientes muy inclinadas y al regreso lo hicimos al paso, trote y galope. Pero además de todo esto, mi caballo Palo de Agua era la primera vez que salía de los predios del Proyecto, y como buen criollo se fue sin herrar.
Para resumir el cuento Palo de Agua fue y vino, sin novedad, como buen criollo en esta cabalgata que duro ocho horas y veinte minutos. A continuación les presento unas fotos, incluyendo la de uno de los cascos para que sean Uds. Testigo de la guapeza y la dureza de nuestros caballos criollos venezolanos.
Hace unos meses conversando con mi colega y dilecto amigo, el Dr. José Luis Canelón, Coordinador de la Cátedra Libre para el Estudio y la Conservación del Caballo Criollo Venezolano, le comentaba que era una divinidad domar criollos, por su inteligencia, docilidad y facilidad de aprendizaje. Era como si naciesen aprendidos y él me convido a que escribiera un artículo sobre esa experiencia, a lo cual yo le conteste que no me animaba hacerlo ya que hasta ese momento solo había domado dos yeguas, una de ellas de nomrbre Turumba y la otra Veguera, de la cual Uds. amigos lectores podrán saber en un artículo publicado anteriormente titulado: Viva Veguera, caracho!!!!
La doma de estas yeguas no representaba una casuística como para dar opiniones y mucho menos conclusiones, como tampoco pretende serlo este artículo. Yo le comentaba al Dr. Canelón, que ya en mi vida como domador, tuve experiencias con diferentes razas: Apaloosas, Cuarto de Milla, Árabes, caballos de equitación, Purasangres de carrera, Criollos Argentinos, Percherón y mestizos, pero la experiencia con Veguera y con Turumba fue extraordinaria, sin embargo, como son muy pocos casos o ejemplares no podía generalizar sobre la ductilidad de la raza.
Hoy en día cuando me dedico a escribir el presente artículo ya he domado cinco ejemplares criollos y en todos aplico las mismas técnicas que usualmente practico en otros ejemplares de otras razas cuando de domar se trata.
Al domar un caballo este me va diciendo que técnica usar. La doma racional que aprendí con Martin Hardoy, la Doma natural de Lucy Rees o la Doma india que pude aprender y practicar con la Tribu Scarpati, especialmente con Cristóbal y Oscar Scarpati. Es así como me le voy metiendo de a poco a la psique del caballo, lo voy seduciendo como un caballero seduce a una dama, con propuestas honestas, claras y sencillas, sin cansarlo, pidiendo de a poco, haciéndole y ejecutando lo que una vez dijo Martin Hardoy “… Héctor, con paciencia, recuerda que lo lento que vas hoy es lo rápido que irás mañana…”. Y así lo he hecho, con todos los caballos que me han tocado domar, redomar o incluso abolir y erradicar viejas mañas.
Cuando en el principio de este artículo comento que los caballos criollos venezzolanos (CCV) parecieran que nacieran aprendidos, hoy puedo especular con cierta certeza que es posible que así sea, ya que nuestros criollos desde hace 500 años han sido amansados y domados a base de dolor y maltrato, doblegados a fuerza de dolor y entonces cuando les muestra seguridad, buen trato, órdenes sencillas y claras, estos criollos responden de una manera asombrosamente rápida, como preguntándose : ¿Donde estabas metido amigo mío?.
Aplicando estos conceptos anteriores, se obtienen caballos mansos y buenos compañeros, incapaces de hacer bellaqueadas y adelantando a pasos agigantados en el aprendizaje de ayudas y apoyos en lo que a equitación y silla se refiere.
Hoy puedo hablarles de Veguera, a la cual ya conocen, pero también menciono a Turumba que con apenas cinco sillazos, como se dice coloquialmente, la lleve hasta el Museo Alejandro Otero en La Rinconada-Caracas, para la exposición del CCV, en donde se exhibió perfectamente ensillada, aperada y bien montada por mi amigo Daniel Uranga.
En este momento estoy domando a Garua, una potranca de dos años y nueve meses, a la cual desde su tercera ensillada la cabalgo por las calles sin importar la presencia y el paso de vehículos livianos, carros, motos, camiones y autobuses. De hecho, el domingo pasado en la víspera del estreno de la serie el Domador de caballos, en el canal NatGeo, cabalgué con ella y otros seis jinetes desde Plaza Las Américas-El Cafetal hasta Los Próceres, en Caracas, ida y vuelta. Comportándose con tal sobriedad y seguridad que pareciera que tuviese toda la vida domada.
Para finalizar, les comento el caso de Coleador, padrillo de cuatro años y ocho meses el cual posee ya un hijo y varias yeguas preñadas. En la primera sesión de doma, le coloque bozal y cabestro y como si ya viniese con la lección aprendida al darle la orden a la voz paso, trote y galope, lo realiza casi a la perfección. Y al darle la orden de Oh, se para en el acto. Ya el mismo día y acto seguido le coloque la silla y es como cualquier caballo manso, de hecho si este caballo no hubiese nacido en el proyecto juraría que vino domado. Al mismo tiempo coloque riendas largas y freno en forma de filete, lo camine al paso y al trote, a la derecha e izquierda, ohh, es decir parada y reculada. Y… para que mentirles, estaba tan emocionado que estuve a punto de darle su primera montada, mas no quise abusar de su virginidad ni de mi suerte y lo deje para la próxima ocasión, y es esta foto la que dice mejor lo que yo quiero contarles.
Ejemplar “Arena”, raza criolla venezolana, color bayo, nacida y criada en el Proyecto. Fecha de Nacimiento, Dic. 2010. Hija de “Guacharaco” en la “Rucia”.
Cuando el almirante Colón descubrió las Américas, en su tercer viaje trasladó consigo a un grupo de caballos. Según estudios fósiles el caballo nació en las Américas y no en otras latitudes como se había creído hasta hace algunos años, así que el almirante sin saberlo los trajo a reconquistar su tierra de origen.
Estos caballos al llegar nuevamente a estas tierras experimentaron una readaptación natural y rigurosa, cuyos factores de selección fueron múltiples: desnutrición, parásitos, plagas, enfermedades de ectoparásitos, etc., sobrellevando así un proceso de aclimatación al medio americano que permitió su sobrevivencia y reproducción.
Paradójicamente este caballo fue transportado como arma de guerra para la conquista y dominación de los pobladores indígenas, sin embargo, con el tiempo este animal fue el gran apoyo de las fuerzas patrióticas para conquistar la libertad de Venezuela y de otros países suramericanos. Es por eso, que se insiste en que por lo menos cinco naciones tienen una deuda de gratitud con estos caballos.
En el país, la Fundación para el Rescate del Caballo Criollo Venezolano es una de las organizaciones que promueve la recuperación y procreación de este biotipo y lo ha bautizado como “el patriota olvidado”, porque después de todas las hazañas logradas por décadas se le descuidó, mestizó y se permitió incólumemente su degeneración, a tal punto que está en peligro de extinción.
Ejemplar “Garua”, raza criolla venezolana, color castaňo, nacida y criada en el Proyecto. Fecha de Nacimiento, Dic. 2010. Hija de “Guacharaco” en “Mia”.
Con lo antes expuesto se destaca su honorable pasado, pero es preponderante mencionar su relevancia en el presente, en ese día a día del trabajo en el campo venezolano. Por su adaptación al medio, este es el caballo ideal, es el único que teniendo altas cargas parasitarias y mala nutrición logra sobrevivir a las condiciones tropicales .
Además, es infatigable ante faenas de trabajo que exigen rapidez en su carrera, en persecuciones y marchas muy distantes, ello gracias a sus características genéticas de resistencia. Los criollos son el medio de transporte en todos los predios rurales de la geografía nacional.
Estos ejemplares han demostrado ser caballos de altísimo rendimiento y máxima economía. Por ejemplo, se alimentan con una dieta muy básica y escaza, y a pesar de ello logran alcanzar pesos de hasta 400Kgs. La manutención mensual de un caballo de cualquier otra raza solo en alimento y pasto tendría un costo de Bs.2100, mientras que un criollo cuesta Bs. 120.
M.V. Hector Jurado con los ejemplares “Garua” y “Arena”, raza criolla venezolana, criadas en el Proyecto. Fecha de Nacimiento, Dic. 2010.
También parte de su extinción se debe a que su fenotipo no es el más bonito por no haber hecho hasta ahora selección zootécnica. Es importante mencionar que hay una creencia popular que cualquier caballo mal tenido y realengo es un criollo, y esto es totalmente falso.
Adicionalmente, los criollos pueden ser incorporados a otras actividades como equinoterapia por su tamaño y docilidad, deportes de carreras de largas distancias por su altísima resistencia a la fatiga y los relacionados con ganado, western, coleo, por su aptitud vaquera.
El objetivo de quienes trabajan con los caballos criollos es y será, que sea el caballo del futuro, porque cuando los nuevos ganaderos y caballistas conozcan las bondades del criollo y su economía nutricional invertirán en esta poderosa raza.
Nuestra labor es evitar su extinción, rescatándolo, promocionándolo y preservándolo. El criollo tiene características propias, todos los esfuerzos se encausaran a conservarlo y a resaltar la belleza funcional del caballo venezolano pudiendo lograr así un producto de exportación.
M.V. Hector Jurado con los ejemplares “Garua” y “Arena”, raza criolla venezolana, criadas en el Proyecto. Fecha de Nacimiento, Dic. 2010.
Por lo antes expuesto, se propone que sea declarado patrimonio nacional ya que este es el verdadero caballo del pueblo, una raza propia y porque no decirlo “el caballo del país”.
Esto tiene que ser una labor mancomunada entre quienes creemos en este proyecto y el Estado para garantizar sus logros y éxitos.
Veguera, es una las seis yeguas que en ese recorrido de más de 10.000Km logramos capturar con otras 5 en las sabanas de Pansacola, Edo Guárico.
Ella es una rucia mosqueada y con una disyuntiva en su suerte, por un lado era tan cerril que cuando llegó a Calabozo donde estaba ubicado el proyecto piloto del Rescate del Caballo Criollo Venezolano, al asomarme al camión que las transportó para ver como habían llegado los ejemplares, como un rayo me lanzó una patada y a Dios gracias el camión tenía una chapa que impidió que me pegara en la cara. Luego del desembarque, las introdujimos en la manga, donde fueron desparasitadas y pesadas, acto seguido, a pesar de que estaban negativas de anemia infecciosa equina, las dejamos separadas de los demás ejemplares del proyecto a efectos de cumplir una cuarentena sanitaria. El potrero donde se recluyeron no tenía mucho pasto, lo que abundaba era una maleza llamada escoba pero eso era lo que había. Yo me propuse que ella sería la primera que iba a domar en cuanto pasara la cuarentena. Al transcurrir un mes, las recogimos y aplicamos unas segundas dosis de desparasitantes y vacunamos contra encefalitis equina, tétanos, rabia y pesamos nuevamente. ¡Oh sorpresa!, las yeguas en un mes en el potrero de escoba habían ganado un promedio de 25 kg. cada una. A los 15 días de esta acción, decidí iniciar la doma de Veguera, con los métodos con los cuales me he formado: doma racional, doma natural y doma india.
Para hacerles el cuento corto… llegué un viernes a Calabozo y para el Domingo, esa yegua que fue una fiera ya estaba mansa de abajo, ensillada, enfrenada y ese mismo día le di su primera monta. Dando sus primeros pasos hacia la derecha, hacia la izquierda, parar y recular. Estaba tan mansa y dócil que uno de los obreros al verla, exclamó: Doctor, umhhhhh, no será que esa yegua vino mansa. Fue entonces cuando le recordé el episodio de la patada en el camión. Me vine hacia Caracas y el miércoles de esa misma semana me llaman desde Calabozo para notificarme que ese obrero intento montarla y la yegua sin más lo tumbo. Así fue que este señor comprendió que este ejemplar no vino manso, y que estas técnicas de doma obran milagros para hay que saberlas hacer para efectuar una buena educación en el animal y así tener seguridad para el humano y para el caballo.
Veguera y su primer potro, Mandador
A los pocos meses de estar en Calabozo, la yegua parió un precioso potro, ya que sin saberlo vino preñada desde Pansacola por un caballo criollo que tenía el atajo. Al potro se le puso por nombre Mandador. Al poco tiempo, todo el plantel fue mudado a otro estado. A los meses de estar allí, este bello potro murió por mordedura de Mapanare pero afortunadamente ella ya venía preñada de Guacharaco, el padrillo original del proyecto. Parió un potro espectacular de color zaino, al cual le puso por nombre Chimó. Este bello potro cuando contaba con una edad de año y medio también murió por la misma causa, fulminantemente, no hubo nada que hacer pero ya Veguera estaba nuevamente preñada, ahora de Palo de Agua, hijo de Guacharaco en Media Luna.
Veguera y Miranda, la que sobrevivió al emponzoñamiento ofídico.
A mediados de Diciembre de 2011, me informan que fue mordida por Mapanare o Macagua como le dicen en la zona, esta vez fue a ella, Veguera. En esa época decembrina me fue imposible conseguir suero antiofídico, pero algo tenía que hacer. Cuando llegué a la finca, la encontré tirada en un potrero con el miembro posterior derecho absoluta y brutalmente inflamado, pero además tenía hemorragia nasal, vulvar y rectal, típico de emponzoñamiento botropico. Lo único que se pudo hacer fue desinfección de la zona de la mordida y acto seguido instauré una antibiótico terapia por seis días y dexametasona, ya que era lo único que tenía a la mano. Esta súper yegua, paso 21 días tumbada en el potrero, en donde afortunadamente había algo de sombra. En ese tiempo no quiso comer, ni pasto, ni alimentos comprados especialmente para ella, ya que el resto de los criollos del plantel lo que comen es puro pasto. Ella solo bebía agua. A principios de Enero se levantó, con todo el tejido macerado, ya que no se podía levantar. La bañé, desparasité y apliqué una dosis más de dexametasona. Comenzó a caminar muy coja, ya que la serpiente la mordió muy cercano al tendón del miembro posterior derecho y estaba como vencido y laxo. Pero así se fue recuperando, poco a poco, y yo pensé: esa preñez se perdió o abortó en el potrero.
Palo de Agua, padrillo actual del proyecto, Hijo de Guacharaco
Bueno… el día 8/4/2012 llamaron para notificarme que Veguera había parido, yo no podía dar crédito a lo que estaba oyendo. A los dos días, estaba yo allí para verificar la noticia. Efectivamente, no sólo se salvó del emponzoñamiento ofídico sino que además parió una potranquita hermosa a la cual mi hija y yo bautizamos con el nombre de Miranda, de un precioso color alazán. Con todo este relato, quiero hacer significar la guapeza de esta estirpe de caballos criollos, nuestro caballo criollo venezolano, el único que es capaz de realizar esta proeza de sobrevida y además parir una cría para asegurar la continuidad de esta estirpe, nuestro patriota olvidado. Viva mi Veguera!!!!!!!!!!!! Carachoooooo!!!!!!!!!!!!!!!!
Los caballos criollos requieren de trabajos odontológicos?
La mayoría de otras razas de caballos necesitan del limado de dientes y muelas por lo menos una vez al año, ya que estos se desgastan disparejamente y con cierta facilidad, ocasionando ulceras en la lengua y en la cara interna del cachete. Por otra parte, los caballos criollos no requieren de estos tratamientos, quizás por su dieta, la cual está basada en pastos y usualmente son los peores por ser los más fibrosos. Recuerden que los mejores pastos están destinados al ganado bovino, en donde la mayoría de estos caballos habitan. Asimismo, los caballos semisalvajes solo comen pastos naturales de sabana o paramera, los cuales son casi siempre muy fibrosos y esta dieta basada en alimentación rustica permite un desgaste parejo y natural de su dentadura.
La otra posible razón, es que estos nobles caballos criollos han tenido una inmensa selección natural y probablemente por ello es que aquel que tenga defectos dentales o mala oclusión y desgaste irregular de sus piezas dentales, simplemente se muera en las sabanas y esos genes no serán transmitidos a las próximas generaciones.
“Ejemplar Caballo Criollo Venezolano, propiedad del M.V. Héctor Juarado Capechi”
¿Los caballos criollos requieren de herrajes?
En mi experiencia es muy raro cuando un caballo criollo necesita ser herrado o encasquillado como se dice coloquialmente. Esto se debe a que los cascos de estos nobles son casi como piedras corneas gracias a la naturaleza y su implacable selección. Como es bien sabido, nuestros caballos están y viven en diferentes ambientes: semidesérticos, humedales, secos, inundados, empedrados y rocosos; estas condiciones han hecho que estos ejemplares tengan características genéticas y fenotípicas que le permiten vivir, trabajar y reproducirse en estas arduas condiciones.
A mí en lo particular, me ha tocado cabalgar con mis criollos en distancias que superan, 30, 40 y hasta 50 Km. por asfalto en un día y sus cascos permanecen impecables y sin lesiones. Algo difícil de creer pero es que han sido esculpidos por la naturaleza para ser eficientes y resistentes. Recuerden un dicho lapidario que dice: sin patas no hay caballo.
“Ejemplar Caballo Criollo Venezolano, propiedad del M.V. Héctor Juarado Capechi”
¿Los caballos criollos comen tanto como otras razas?
La ingesta promedio de gran parte de los caballos criollos quizás sea la más pobre en cuanto a nutrientes y cantidades pero a la vez la más variada de todas porque está constituida de pasto o pasturas en donde se encuentran en escasas cantidades gramíneas, leguminosas, flores y semillas del suelo. Además de eso, el sistema digestivo de estos caballos esta tan bien diseñado por la naturaleza y su condición de vida rustica y frugal, que me ha tocado dar raciones alimentarias de diferente índole y nunca ha pasado nada, ni indigestiones, ni cólicos.
A mis caballos que están en cría, dentro del proyecto del Rescate del Patriota Olvidado, les da lo mismo si hoy comen harina de arroz, o mañana comen maíz o pasado mañana comen algún alimento
concentrado o comercial de una marca o de otra. Este proceder, es obviamente indeseable o incluso erróneo ya que el caballo como especie debe mantener una dieta constante, sin cambios bruscos pues eso es una de las causas predisponentes de cólicos, pero por razones económicas y hasta de logística estos súper caballos criollos comen lo que se les presente sin novedad alguna. Donde come un solo ejemplar de otra raza, usualmente comen varios caballos criollos y comen bien. Siempre digo, que con una ración normal que se le suministra a otras razas de 6 a 8 kg de concentrado y una paca de heno al día, comen fácilmente por lo menos cuatro criollos. Nosotros en el proyecto, llegamos a tener yeguas criollas por encima de 420 kg a puro pasto y sin alimento concentrado, solo se usaba una pequeña ración de este cuando queríamos reunirlas y evaluar sus condiciones corporales y/ o sanitarias.
Esta experiencia es similar a la que le ocurrió al Sr. Aimé Félix Tschiffely, autor de Mancha y Gato, dos caballos criollos argentinos de 18 y 13 años de edad que en su travesía desde Buenos Aires (Argentina) hasta Nueva York (USA), tuvieron que comer lo que encontrasen y en las condiciones que fueren y nunca les ocurrió nada. Estos hechos en otras razas equinas serian imposibles, pero nuestros rústicos y ahora hermosos caballos criollos son capaces de soportar esto y muchas cosas más.
Quien lea este articulo pudiera llegar a pensar que son exageraciones de un caballista y veterinario apasionado por el caballo criollo. Este noble animal fue el que le dio la libertad a nuestro país Venezuela y otros cuatro países. No son exageraciones, solo basta ser poseedor de uno de estos ejemplares criollos o incluso visitar algún plantel en donde se críen estos caballos y constatar estos hechos. El caballo criollo venezolano, es como en otrora el escarabajo Volkswagen, un automóvil de bajo mantenimiento pero de altísimo rendimiento.
Ahora, algunos tips para tu caballo.
Evita cortar los bigotes de tus caballos. Muchas personas piensan que lo estético es más importante que lo funcional. Nada más alejado de la realidad, los caballos poseen estos pelos porque tienen una función táctil. Recuerda que la visión del caballo es periférica lo cual hace que tenga puntos ciegos, uno de esos puntos esta justo frente a su hocico, o sea el caballo no ve lo que come, solo lo huele y acto seguido lo toca con sus bigotes y por ultimo aprehende el pasto o el alimento con sus labios y dientes. El caballo no necesita ver lo que come como lo hacemos nosotros o los demás predadores que poseemos una visión binocular para poder tener profundidad y distancia y así enfocar a nuestras presas, para luego mediante la persecución o asecho capturarlas y comérnoslas. El caballo naturalmente come pasto y el pasto no huye por estar sembrado en el suelo, o sea no escapa, el caballo no tiene que perseguirlo para comérselo, solo le llega y a ciegas pero con el olfato y sus bigotes y luego con sus labios y dientes lo arranca del suelo y se lo come. Además les sirven para detectar algún animal como escorpiones o arañas para así apartarse del sitio apresuradamente y buscar otro lugar.
Con los próximos tips, amigo lector, haz un ejercicio de imaginación y por que quien le va a hablar será su caballo.
Por favor nunca más me rasures los pelos internos de mis orejas, sobre todo si me tienes en un potrero o en un prado, o sea al aire libre, para lo cual estoy súper adaptado aunque tú no lo creas, yo nací para ser libre. Estos pelos impiden que insectos voladores penetren el interior de mi conducto auditivo y por sobre todo le impiden el paso a las molestas y mortificantes gotas de agua que caen con los chubascos y aguaceros donde yo habito o incluso cuando tu mí querido dueño tienes a bien darme un buen baño. Estos pelos me permiten tener mis orejas secas evitando el crecimiento de hongos y bacterias que pudieran producirme esas desagradables infecciones e inflamaciones o lo que llamaría mi veterinario otitis externa. Por otro lado, Dios me puso estos pelos en las orejas y en una dirección tan perfecta que las partículas de tierra y polvo y hasta mis propias secreciones naturales puedan salir de una forma expedita hacia el exterior, recuerda que yo no poseo cinco dedos y una mano perfecta como la tuya para poder extraer de una forma fácil como lo haces tú cuando penetra algún bicho o cuerpo extraño.
Otra cosa, yo sé que me veo más elegante cuando me afeitas las cernejas, esas brochas de pelo que tengo en cada nudo de mis patas. Esas también me las puso Dios para que el agua que cae del cielo o cuando me das un baño refrescante, esa agua se escurra de una forma directa hacia el suelo y no siga reblandeciendo mis preciados talones y así evitar la podredumbre de mis cascos y así sentirme mejor en lo físico y en lo emocional, porque tienes que recordar que yo soy una presa y si mis cascos están adoloridos y enfermos, aunque este en tu fiel compañía, me sentiré vulnerable. Pero si estoy en un potrero o en la sabana, lo más seguro es que renguee o como dice mi veterinario: claudique; cosa que no quiero hacer bajo ningún concepto porque así doy signos de debilidad y entonces mis posibles predadores me elegirán como presa fácil.
Ah y por último, por favor si puedes léete un artículo que escribió el M.V Héctor Jurado en donde aprenderás como calcular el peso que yo puedo cargar cómodamente sin sufrir daños o lesiones y así poder seguir divirtiéndote, sirviéndote en tus trabajos, deportes y en todo lo que me necesites. En mi nombre y el de todos mis congéneres equinos te doy las gracias por escucharme y hasta un próximo relincho.
Muy frecuentemente cuando hablo del caballo criollo venezolano y relato el cuento de sus orígenes españoles y ahondo en lo que es el Proyecto del Rescate del Patriota Olvidado, se crean muchas expectativas y dudas, pero son mas estas últimas ya que pocas personas incluyendo buenos caballistas saben lo que es y cómo es un criollo y, entonces surge la pregunta obligada: bueno y ¿cómo es el caballo criollo?.
Para responder esta pregunta siempre comienzo diciendo, que al caballo criollo tenemos que verlo y evaluarlo en un contexto mas que en un texto, ya que existen características muy marcadas pero otras que no lo son tanto, recuérdese que hasta ahora se esta hablando de un biotipo y no de una raza y hasta este momento no nos hemos ocupado mucho de su cría y selección como para fijar características que cumplan con un estándar racial. Pero si podemos definir algunas de sus características morfológicas que lo pueden distinguir y para ello voy a comenzar a desglosar por regiones topográficas:
– Cabeza, triangular con su base en el cráneo y su vértice en el hocico, es decir mucho cráneo y poca cara.
– Ojos, pueden presenta diversas formas pero predomina la triangular.
– Perfil fronto-nasal, puede ser rectilíneo el cual hoy en día es el mas común. Y el perfil semi-convexo o semi-acarnerado, lo que a su vez recuerda los caballos del renacimiento europeo.
– Garganta, su inserción con la región del pecho usualmente forma un ángulo llano o casi llano, es decir, de 180 grados. Esta característica es muy común pero no en todos los ejemplares se puede observar.
– Miembros anteriores, tienen espaldas con buena inclinación de escapula y generalmente buena conformación muscular sin ser exagerada.
– Rodillas, son planas y poco definidas.
– Castañas, son en su mayoría pequeñas o muy pequeñas y en algunos ejemplares tiende a desaparecer.
– Cañas, son relativamente cortas con buenos tendones y dan la impresión de que el caballo esta mas pegado a la tierra.
– Cuartillas, son proporcionadas (relativamente pequeñas) y con cierto grado de inclinación.
– Cascos, Fuertes, pequeños y compactos pero bien proporcionados.
– Dorso, recto, fuerte y con un excelente riñón. Considerado por algunos expertos como el mejor dorso de todos los caballos domésticos.
– Miembros posteriores, musculosos y corridos hacia abajo. Nunca en forma de chupeta como en algunas razas.
– Grupa, redondeada, algo derribada, con buena musculatura y una inserción de cola baja, la cual en su mayoría es poblada de buenas cerdas al igual que la crin. Esta amén de ser musculada nunca debe ser partida o como se dice coloquialmente “un caballo con el cul… partido”, como es el caso del Cuarto de Milla. Eso denota mestizaje con caballos de sangre fría.
– Corvejones, bien formados con buenos tendones, el resto del miembro posterior continúa con características iguales a la del miembro anterior.
A casi todas estas características morfo anatómicas, se le han encontrado explicaciones evolutivas e incluso su utilidad en lo que se refiere a la biomecánica y su efectividad en las labores que este caballo desarrolla, por ejemplo:
– Perfil fronto-nasal, rectilíneo o semi-convexo, obedece en parte a los ancestros de nuestros caballos, algunos autores afirman que el perfil rectilíneo proviene de caballos orientales y el perfil semi-convexo proviene de caballos africanos (Berberisco).
– Espaldas, son inclinadas ya que así este caballo puede adelantar el miembro anterior con mas facilidad que si esa misma espalda fuese recta, recuerden que la espalda esta formada por la escapula junto con el húmero y esta articulación tiene poca flexibilidad, de esta forma además de poder adelantar el miembro delantero, le permite también elevarlo con mas facilidad a la hora de salvar un obstáculo.
– Rodillas planas, planas y poco definidas y castañas muy pequeñas ya que en su evolución de caballo sufrido con poca nutrición y altas cargas parasitarias, ha tenido que reducir lagunas medidas, entre ellas las rodillas las castañas e incluso la alzada, y todas las que representen economía energética.
– Cañas, cortas ya que este caballo requiere tener su centro de gravedad cerca de tierra para en sus desplazamientos ahorrar energía y ser más eficiente, es decir, rendir más con menos esfuerzo. Aunado a las cuartillas, también relativamente pequeñas pero proporcionadas y con cierta inclinación, le dan a este caballo la capacidad de recorrer largas distancias siendo poseedor de un andar amortiguado y muy cómodo para su jinete, y así evitar lesiones y además sigue cumpliendo con una de las leyes de la naturaleza que es entre otras la economía energética.
– Cascos, son unos de los mas fuertes, puedo decir que son casi como piedras corneas que rara vez necesitan ser herrados, a su vez poseen uno de los candados mejor conformados para poder cumplir con la función de amortiguación y de bombeo de sangre cada vez que el caballo apoya el miembro y lo vuelve a suspender en cualquiera de sus aires.
– Dorso, recto, esta es una de las características mas importantes de nuestro caballo junto con su poderoso riñón y una estupenda inserción de los posteriores. Aquí voy hacer una analogía con un automóvil, en este caso comenzaremos de atrás hacia adelante. Los posteriores de nuestros caballos son como el motor el dicho automóvil, el cual tiene tracción trasera. La fuerza de ese motor es trasmitida por el riñón, quien a su vez hace la función de la trasmisión en dicho vehículo haciendo que la fuerza pase de una manera directa, pero si ese dorso no es recto, esa fuerza se disipa o se debilita por simple dispersión angular. En cambio si el dorso es recto, esa fuerza que proviene del motor que a su vez es trasmitida por el riñón, pasa con una capacidad máxima al resto del cuerpo y entonces puede realizar la función de una especie de grúa, lo cual facilita la impulsión, la velocidad, flexibilidad y reunión, siempre cumpliendo con la economía energética, sin despilfarro de fuerza ni energía, por el contrario siendo este un trabajo bien ejecutado y con menos posibilidades de lesionarse y empleándose a fondo en las tareas exigidas.
– Miembros posteriores, musculosos, suficiente musculo para elaborar la fuerza que va a ser trasmitida al resto de esa máquina como fue descrito anteriormente, junto con buenos corvejones para poder ejercer la función de resortes y junto con el buen riñón poder remeter esos posteriores bajo su abdomen y así la palanca de impulsión es mucho mejor y más eficiente.
– Grupa, redondeada y derribada. Hay algunos autores evolucionistas que afirmas, que las grupas derribadas favorecen un mejor parto entre otras cosas, ya que así la yegua con menor esfuerzo expulsa con mayor facilidad al potro en el momento del parto.
Fíjese hasta ahora amigo que me esta leyendo, no he hablado sino de características generales ya que como dije antes lo que estamos interesado en nuestro caballo criollo (que cada día somos más), nos estamos ocupando de lo mas importante, que es rescatar a nuestro caballo de la extinción.
Quizás mas adelante nos tocará ponernos de acuerdo todos, para unificar criterio y dios mediante una vez recuperado el biotipo podamos formalizar un estándar.
Espero que con esto y las imágenes que dicen más que las palabras, el amigo caballista pueda tener un poco más claro lo que es el caballo criollo venezolano.
Hoy es posible combinar la práctica de la veterinaria convencional con la medicina alternativa para dar más bienestar a unos seres, que día tras día, nos enseñan con su generosidad y entrega ilimitada.
El proceso de antropomorfización, o humanización de nuestras mascotas nos llevará a ver cada día más animales sumamente parecidos a sus dueños. No sólo en lo físico, sino en lo emocional, hasta en las enfermedades que sufren.
En el presente se diagnostican enfermedades en animales, que antes no se veían, como el vitiligo y lupus, conceptuadas como enfermedades típicas del ser humano, mientras que en la clínica veterinaria vemos como cada día llega un paciente animal, por ejemplo, con un soplo cardíaco grado III, o tres sextos, como se denomina ahora y cuando le damos el diagnóstico de la mascota a su dueño se asombra porque, usualmente, es la patología que presenta su dueño, o coinciden las patologías.
Eso ocurre de manera frecuente porque los animales son como esponjas receptores de todas nuestras emociones y de las energías que transmitimos a través de nuestras emociones, pensamientos y acciones.
Muchas veces la mascota que está en la casa para darnos felicidad, compañía, calor “humano” aunque no sea humano, pero que nos acerca más a lo humano que las propias personas, se convierte en la carretilla de cargar nuestras frustraciones, desengaños, rencores, pues queremos hacer con nuestras mascotas lo que no pudimos hacer con nosotros y menos aún, con nuestros hijos. Esas mascotas cargan con nuestras emociones y por algún lado, se manifiesta, asevera el médico veterinario Héctor Jurado.
Cuando una mascota comienza a enfermarse y es repetitiva, recidivante esa enfermedad, es necesario revisar el entorno familiar. La mascota es tan bella, tan buena, que son como ángeles enviados por Dios, pero disfrazados de animales que lo que nos quieren decir es sobre la presencia de un bombillo rojo de alarma en la casa donde algo no está funcionando, así es que la idea es revisarnos porque muchas veces somos nosotros quienes inducimos inconsciente, e involuntariamente, las enfermedades en las mascotas.
No porque les demos mala alimentación, o estén descuidados, sino porque nuestra vida está hecha un desastre y no somos coherentes, lo que nos pide el Universo es una coherencia, definida como la alineación entre alma, mente y cuerpo. Al no estar alineados, pero no tenemos mascotas todo recae sobre nosotros, al tenerlas que son esos entes puros, no contaminados psíquicamente, prácticamente ángeles a nuestro lado, ellos son los receptores que comienzan a sufrir antes que nosotros, muchas veces, esa enfermedad para avisarnos que hay algo en nuestra existencia que no funciona. Revísate y trata de alinearte siendo coherente.
No todos los dueños de mascotas saben de este mensaje y la veterinaria convencional no orienta hacia esta luz. Recuerdo una anécdota que me sucedió en un programa de TV, llamado “Vida Integral” donde hablé de este tema y comenzaron a llamar diciendo que la idea era “botar el animal” porque lo que traía eran problemas y gastos… Eso era una locura, cuando en verdad era la oportunidad de oro que tenían esas personas para darse cuenta de la existencia de un bombillo rojo de alarma encendido en su casa, en su propia vida. Analícese antes de que usted mismo sufra la enfermedad, que su mascota posiblemente la está manifestando, lo cual no quiere decir que vamos a caer en pánico cada vez que el animal pestañee algo está pasando.
No, eso generalmente sucede cuando hay enfermedades que son recidivantes, como las enfermedades de piel que cursan con prurito, que son rabias del propio animal, o de su “madre” (dueña) no biológica, evidentemente porque un humano no parirá un gato, o un perro, o un caballo, pero es su “hijo energético”. Considero a mi perro, a mi gato y a mi caballo como hijos. “A mi se me murió un caballo hace 2 años, que nació conmigo, y tuve un duelo como si se me hubiese muerto un hijo. Aún mantengo las fotos en mi consultorio y lo lloré”, recuerda el veterinario Dr. Héctor Jurado, especialista en medicina holística.
Entrevista realizada al M.V. Héctor Jurado por Blanca García Bocaranda
Publicada en: Gentiuno